Mostrando entradas con la etiqueta Imaginando.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Imaginando.... Mostrar todas las entradas

martes, 11 de marzo de 2008

Por todo y por nada (4a parte)

Sara: Lucas, yo, lo siento.

Lucas: no hay nada que sentir, adiós.

Sara: Yo no te he dejado de esperar nunca Lucas, nunca…

Lucas: que bien lo demuestras.

Sara: tengo miedo, miedo a que todo salga mal otra vez… Siempre lo he tenido, madurar solo me ha servido para dejar de creer en que todo puede ser posible, de cría era muy fácil soñar que me perdía en una isla en la otra punta del mundo contigo… pero el sueño se rompió, he crecido y no tengo motivos para creer en esto.

Lucas: Sara ven, sube aquí, ¿quieres que te de el primer motivo?

Sara sube y sonríe.

Lucas: Tu ojos solo brillan cuando ven brillar a los míos… Y los míos solo brillan cuando brillan los tuyos.

Sara: eso quiere decir, que aunque no nos guste, si queremos que nuestros ojos brillen debemos quedarnos juntos…


Lucas: siempre, siempre juntos…

Sara: Bueno, haré un esfuerzo.

Lucas: Voy a acabar con esta misión lo antes posible mi niña, te lo prometo. Y así podrás verme y comerme a besos los 365 días del año.

Sara: Bueno si… ¿pero ahora puedo verte cada noche no?

Lucas: no, no voy a dejar que no duermas por vernos.

Sara: ¿pero no era que yo ya había dormido muchas noches?


Lucas y Sara ríen sin parar, ríen por todo y por nada, como cualquier pareja de enamorados. Mientras ríen sus bocas se va acercando y finalmente se besan como nunca antes lo habían hecho. Aquel era el principio de algo bonito, bonito, eterno y normal.

C'est fini.


Y ahora volvamos a la realidadad para recibir con muchísimas ganas el nuevo capítulo y el avance del 63 :)


Por todo y por nada (3a parte)

Sara: ¿Oye y que hacías a esas horas por el barrio?

Lucas: Es el único momento del día que no me controlan, me parece que lo de que quería ver si en las comisarías ponían algo de mi no cuela, lo que menos le interesa a un fugitivo es que lo vean… pero yo insistí en que quería saber si había carteles con mi cara por ahí… no sé me dijeron que vale que sí, pero no se lo tragaron… Y por la noche es cuando tengo vía libre para pasearme por Madrid, vengo mucho aquí, pero hoy decidí ir a dar una vuelta por el barrio…

Sara: ¿lo echas de menos?

Lucas: Al barrio no, a vosotros si.

Sara: debe ser duro…

Lucas: sí, lo es. Pero bueno voy hablando con Carlota, tus padres, Mariano… desde cabinas y tal.

Sara: que raro, no me habían dicho nada.

Lucas: supongo que si no querías saber nada de mí, no tenían porque hacerlo.

Sara: ya también es normal.

Lucas: Pero bueno, si total, para lo que te contaría.

Sara: ¿que pasa? ¿Qué te aburres mucho?

Lucas: jajaj no que va! Con Alison es imposible aburrirse…¡no te imaginas como son las inglesitas!

Sara sintió otra puñalada: ¿Alison? La del descampado…

Lucas:

Sara: no sabía que estuvieras con ella…

Lucas: Pues ya ves lo mío es enrollarme con las chicas malas.- Lucas estaba sacando todo su orgullo, había intentado recuperarla pero ella se había negado constantemente y ahora que parecía que ella abría los ojos no quería caer a la miníma como un tonto.

Volvió a pasar un rato de silencio.

Sara: me dijiste que siempre ibas a estar esperándome, siempre…

Lucas: ¿Pero una se cansa de esperar no? Mira que rápido te cansaste tú… Te recuerdo que tú también me ibas a esperar aunque pasasen mil años…

Sara: Es diferente, yo era una cría…

Lucas: Pues yo no, yo lo dije sabiendo muy bien lo que decía, ¿y de que me a servido Sara? De nada…

Lucas estaba sulfurado.

Lucas: Va, vamos se acabo la charlita. Te llevo a casa y me voy.

Sara: Pero Lucas no te pongas así…

Lucas: Sara que pasa si te digo que todo lo que te dije y sentí fue así porque era un crío que no sabia lo que hacia… ¿Te sentaría bien? Pues a mi no.

Subieron al coche y volvieron para casa. Llegaron a San Antonio y Sara se marchó…

Ni una palabra.

Lucas se quedo en el coche un rato, los comentarios de Sara le habían dolido… Pero de una vez por todas se iba a olvidar de ella, iba a dejar de pasearse por el barrio para a ver si la veía como hoy. Iba a poner todo de su parte para rehacer su vida, fuese con quien fuese, y ahora parecía que todo apuntaba a Alison.

Iba a arrancar cuando vio a Sara acercarse a la ventanilla.



Continuará esta noche antes del capítulo para haceros más amena la espera...

lunes, 10 de marzo de 2008

Por todo y por nada (2a parte)

Al acabar el concierto Sara se despidió de todos y se fue, no tenia ganas de nada, quería irse a descansar, estar sola, así que puso como excusa que al día siguiente debía madrugar. Otra vez ese maldito parque, es lo que tiene besarte con tu tito delante de la puerta de casa, se rió sola, su tito, habían cambiado tanto las cosas… Se quedo en el banco pensativa, medio riendo, medio llorando… De repente oyó un coche detrás suyo, era raro a esas horas no pasaban muchos por ahí, se giro y se quedo paralizada, Lucas estaba allí, se empezó a poner nerviosa no sabía que hacer, él parecía que intentaba girarse para que ella no se diera cuenta de que estaba allí… Pero cuando la situación fue demasiado evidente, bajó, fue hasta el banco, la cogió y la metió en el coche.

Y ahora tú y yo nos vamos a ver todo Madrid.

La llevo al lugar más bonito de toda la ciudad…

Lucas: Sara, ¿Sabes por qué a la gente le gusta estar enamorada? Porque cuando estás enamorado... te sientes vivo, y eres... como un niño. Y a todo el mundo le gusta ser un niño... Incluso a los carrozas como yo. Y sabes Sara, yo solo soy un niño a tu lado.
Jamás pensé que ibas a despertar algo tan grande dentro de mí…

Paso un rato, ninguno dijo nada, solo miraban como dormía la ciudad.

Sara: Pues vaya, tanto insistir, para que el capricho solo me durase unos meses y luego dejarte marchar de esta manera…

Lucas: ¿Unos meses? Han pasado más de dos años Sara…

Sara: Bueno si, parece que fuera ayer cuando me quería ir a Dublín y por un simple beso lo deje todo…

Lucas: ¿simple? Jaja de simple no tuvo nada e bonita!

Sara: ¡Pero si ponías medio cara de ascoo! Entonces no sabias disfrutar de mis besos solo pensabas: ¡mierdaaa Paco!

Lucas: Pero luego ya aprendí a disfrutarlos y bien disfrutados…

Sara: Buenoo supongo que era un disfrute mutuo…

Lucas: ¿supones?

Sara: Bueno supongo no, afirmo. Era un disfrute mutuo. Me hacías tan feliz Lucas... Toda era posible a tu lado, me hacías sentir tan especial, tan única…

Lucas: Desde siempre has sido única y especial para mí Sarita ya lo sabes.

Sara: Yo desde pequeñita ya soñaba con esto, con que me miraras así, como si solo existiera yo en este mundo, como si fuera el aire que necesitas para vivir…

Lucas: Lo fuiste Sara, lo fuiste…

Sara sintió una puñalada en su corazón, ¿Cómo que lo fue? ¿Ya no lo es? Después de todo ella se lo había buscado.

Lucas estaba resentido y dolido, no iba a declararse a Sara cada mes para que ella pasara de él continuamente…



Continuará...

domingo, 9 de marzo de 2008

Por todo y por nada (1a parte)


El otro día me puse a escribir un relato, pretendía ser algo corto, que ocupara una sola entrada, pero me puse a escribir y a soñar... Mi imaginación voló y voló, tanto que acabo convirtiendose en un relato de 5 páginas de word, así que os lo ire dejando por partes, espero que lo disfruteis ni que sea la mitad de lo que yo difrute escribiendolo.



Carlota: ¿Tú te crees Sara? Le digo que íbamos a ir esta noche al concierto de Pignoise y que luego nos iríamos a tomar algo con ellos y se enfada ¿te lo puedes creer? ¡Es un celoso! No lo aguanto más de verdad… y encima ya picados, le voy a coger de la mano para calmar la situación y me la aparta… ¿pues sabes que? Que hoy me voy a liar con el primero que pase…

Sara: Pero que me estas contando… yo ya ni te escucho cuando dices estas cosas, si en el fondo se te cae la baba siempre que le ves, estáis hechos el uno para el otro y lo sabes…

Carlota: Sí no sé, el otro día estaba tristecilla por mi hermano ¿sabes? Estoy preocupada… Hace mucho que no se pasa por aquí, desde que os puso a todos en peligro no se acerca al barrio…



Sara: ya, mi padre y Mariano están igual...- a Sara se le hizo un nudo en la garganta, cada vez que oía hablar de Lucas le entraban unas ganas enormes de llorar, le echaba tanto de menos… Y sus ultimas palabras jamás se le olvidarían: Sara, he puesto a toda la puta comisaría en peligro por verte, intuía que me estaban siguiendo pero yo entre, lo único que me dijiste es que te dejará en paz, que si estaba loco, que era un egoísta… Pues si para seguir viviendo necesito verte aunque ponga en peligro a mi familia, si, si a eso le llamas ser egoísta soy un puto egoísta Sara… pero me estoy volviendo loco, me estoy volviendo loco sin ti… no aguanto que no me sonrías, que no me busques… me mata cada mirada de decepción… Pero tranquila Sara, te voy a dejar en paz para siempre, adiós, cuídate…


Carlota: Bueno el caso es que me vino a buscar con la moto, me trajo un montón de pelis y palomitas y se quedo toda la tarde viéndolas conmigo, además con perdón eh Sara, yo creía que me utilizaba para olvidarte pero me miro y me dijo que jamás nadie le había dado tanto y que era idiota por no haberse dado cuenta antes… Le brillaban los ojos Sara, ¿a Aitor le brillaban los ojos contigo?

Sara: no Carlota no… si lo tienes pilladito pilladito, a ver cuando te das cuenta de que lo nuestro no tuvo sentido…

Carlota: ¡Venga va! lo voy a llamar y le digo que se venga también ¿vale?

Sara: ¡Venga ves tonta! Yo me paso por comisaría y vengo para aquí, en 2 horitas en “Los Cachis”.


De camino a comisaría Sara paso por delante del parque que tantos recuerdos le traía con Lucas… No pretendía que el mundo fuera de color de rosa, no pretendía desayunar cada día con olor a pan tostado, no quería que todo fuera perfecto… recordaba la conversación con Carlota… ella también quería discutir con él, y luego darse cuenta de que era una chorrada, que eran un par de orgullosos, ella también quería que él se pusiera celoso, que discutieran por que película ir a ver al cine… Quería saber que alguien la iba a esperar al salir de la comisaría, quería pasar una tarde regalándole el mundo sin salir de su habitación, riéndose por todo y por nada… No pretendía que fueran la pareja perfecta, solo quería eso, que fueran una pareja… Y ahora lo había perdido para siempre…




Continuará...

domingo, 2 de marzo de 2008

Regalando lluvia...

No tenía pensado publicar hoy este relato, pero creo que os lo merecéis, todas las que os pasais por aquí que habéis hecho que el contador llege a 1000 (comparado con otros blogs es tan insignificante, pero para mi ya es una verdadera satisfacción ya que estoy empezando en todo esto) , ¡va por vosotras niñas! Eso si, me encantría que opinarais sobre todo lo que publico aquí, animaros a comentar para darle a esto más vidilla. Un beso y a soñar un ratito...


Me lo había imaginado de mil maneras, se me había pasado por la cabeza desde que estuvieras con otro hasta que me vieras y no pudieras evitar comerme a besos, también había pensado en hacerme el duro para que así tu vinieras perdidamente a buscarme, a provocarme como habías hecho mucho tiempo atrás. Evidentemente, descarte esa opción al momento, antes solo eras la hija de mi mejor amigo y mi sobrina preferida, una niña que estaba enamorada de su tito y a la que yo evitaba todo el día por tal de no caer en la tentación, siempre habías sido especial, pero antes eras prohibida y ahora no. Ahora vienes a buscarme y me voy contigo Sara, me voy a donde haga falta, no pondría la mínima resistencia.


Pero no paso nada de eso, paso algo que me encogió el corazón. Solo quedaban cenizas, solo quedaba el recuerdo en tu mirada, parecía que me estuvieras diciendo: Fue bonito, mientras duro claro… Y eso si que no mi niña, eso no, no podemos ponerle punto y final antes de empezar. Estabas preciosa con el uniforme, ¿Cómo me queda el uniforme? Joder Sara como te quedaba, te quedaba tan bien que no te hubiera durada ni un segundo puesto… pero a la vez sentí miedo, miedo por tu nueva vida llena de peligros sin mi. No fui capaz de decirte nada, bueno si, hola y cuánto tiempo, estoy hecho un campeón! Y luego para colmo me doy cuenta que había sido un capricho, que no te importo una puta mierda… joder seis meses deseando este momento, este amargo momento…

Y encima ahora tu padre, que me alegro de que se haya dado cuenta de todo lo que significas para mí, de que quiera verme feliz a tu lado, pero ahora es tarde… Toda la puta vida repitiéndome que nunca querría a alguien como yo para su niña, que no me acercara a ti y cuando no pude evitar acercarme me odio, me odio con todas sus fuerzas… No sabes lo que significa que ahora me comprenda y que me apoye, porqué ha sido y será un padre para mi, pero ahora es tarde y él esta empeñado en enmendar su error… Todo el día buscando mil maneras de conquistarte y haciendo mil estrategias para dejarnos solos… resulta patético, prefiero que se de por vencido, igual que prácticamente he hecho yo, y te deje rehacer tu vida sin mi… Para colmo con la infiltración de las narices de nuevo, aquí estamos un día más, esperando que me digan que debo hacer… Por hoy, parece que no me necesitan, así que iré un rato a la comisaría a ver si tienen alguna novedad y si Povedilla ya está caracterizado, porqué como lo vean vivo, primero le matan a él y luego a mí… Antes me paso por casa, quiero ver las notas de Carlota y charlar un rato con ella, por lo que me ha dicho Lola se esta desmadrando un poquillo, después de todo creo que no le dedico el tiempo que se merece y necesita, aunque se que Aitor me la va a cuidar bien, aunque espero que no este con ella para olvidarse se Sara porqué sino si que tendremos un problema.

¡Pero que imbécil eres Lucas! Un martes a las 12 de la mañana y Carlota va estar en casa para ti, por un momento se me había olvidado que la vida de las personas era rutinaria, que no estaban en sus casas esperando a recibir ordenes como yo. Me encantaría ir a buscarla al colegio, pero aparte de que ya estará Aitor esperándola no me puedo arriesgar a que me vean. Así que nada, aquí no hay nadie por ningún lado, me voy a bajar a ver a Lola a Los Cachis un rato.

Lola: ¡Lucas cielo! ¿Como estás? ¿Dándote una vueltecilla por el barrio?
Lucas: Si aquí estamos, pero ya veo que estáis todos muy ocupados.
Lola: Ahora bajará Paco a por su bocata de desayuno no padezcas jaja.. Sino es que esta en otra misión porqué últimamente no paran.
Lucas: si no paran, pero luego bien que se dedica a ir haciendo de celestina, que ya estoy cansado Lola, dile que se olvide de lo mío con Sara de una vez… si la niña pasa, pues pasa.
Lola: ¿y tu Lucas? ¿Tu te olvidas de lo tuyo con Sara?
Lucas: Lo he negado durante mucho Lola, por ti y por él, así que lo tengo asumido..
Lola: Lucas, los ojos de Sara solo brillan cuando tú apareces por la puerta de casa desde que tenía 5 años… Hace mucho que no sonríe ya.




Lucas: ¿que me estas queriendo decir Lola?
Lola: a veces, uno mismo se complica las cosas, piénsalo.
Lucas la mira.
Lola: y ahora hazme un favor, sube a casa y tráeme unas cajas que hay en la cocina que va a bajar a desayunar media comisaría y no tengo sobaditos.
Lucas: aii los sobaditos, ahora te los bajo.

No paraba de darle vueltas a las frases de Lola, iba totalmente absorto en mi pensamiento cuando iba abrir la puerta de la cocina para entrar, que ni me di cuenta de qué alguien estaba intentando abrir…

Lucas: ¡Joder! ¡Puta puerta que dura va!
Sara: ¡Idiota que estoy yo intentando abrir!
Lucas: Coño Sara, perdón no te había visto
Sara: Pues a ver si nos fijamos más que tengo prisa, llego tarde a las clases de tiro.
Lucas: Tu siempre llegando tarde.
Sara me sonrió dulcemente, los dos habíamos recordado esos paseos en coche yendo al cole en los que ella siempre llegaba tarde.
Sara: ¿y se puede saber en qué estabas pensando para ir tan atontado?
La miré, me metí en su mirada, le estaba chillando que solo pensaba en ella.
Lucas: en cosas Sara, en muchas cosas…
Sara: ¿Me acompañas a comisaría y me las cuentas por el camino?
Dios, otra vez esa sonrisa picara que tan loco me volvía…
Lucas: Si, aparte tenía que pasarme por allí...
Sara: Pues vamos, espero que no nos sigan, sino la rubita se va a poner celosa..
Lucas: Tienes razón Sara, no nos pueden ver juntos, mejor vamos a dejarlo…
A Sara se le borro la sonrisa picarona y el brillo de los ojos.
Sara: Vale pues nada si total… era por que no te quedaras solo.
Otra vez se me encogió el corazón... había vuelto a cagarla.
Lucas: ¡Sara! Espera que te cuento igualmente en lo que estaba pensando...
Sara: para oír como va el Madrid en la liga, no gracias.
Sara volvía a estar reacia conmigo.
Lucas: Sara que Madrid ni que ostias. En ti coño en ti, no para de pensar en todo el puto día en ti y en lo que me he convertido para ti, en la insignificancia de tus palabras, en lo idiota que fui por cagarla una vez detrás de otra.. En que quiero estar contigo el resto de mi vida y en que tu madre tiene razón, yo mismo complico todo esto.
Sara: ¿Cómo que tu mismo complicas todo esto?
Lucas: ¿de verdad quieres saberlo?
Sara: si, claro…

Lucas se acerca poco a poco a Sara, le levanta la barbilla, la mira profundamente, hacía tiempo que no se la comía así con la mirada, y suavemente acerca sus labios a los de ella, se besan suavemente… Se estremece por dentro, cuánto tiempo esperando este momento… Sara se aparta, lo mira otra vez.. le sonríe y se acerca de nuevo a sus labios.. Se funden en un apasionado beso… Lucas la coge por la cintura y luego la sube a sus brazos y la lleva a su casa…




domingo, 24 de febrero de 2008

6 meses después

Estoy de camino a San Antonio, a 80 km/h saltándome todos los putos semáforos de la ciudad con mi descapotable rojo (sí, ese al que tantas locuras le confesamos). Solo 6 meses, 6 meses eternos, creo que me he vuelto loco sin vosotros, sin mi familia, pero sobretodo sin ti mi niña. No me he podido poner en contacto con vosotros, he tenido encima a la inglesita todo el día, la mujer se a encaprichado conmigo y no me queda otra opción… me metí en algo muy gordo y ahora no puedo salir. Pero que ingenua es si cree que la he querido en algún momento, mi corazón es solo tuyo Sara y espero que a pesar del tiempo no se te haya olvidado que sigo esperándote. Mis compañeros se han ido de viaje a Portugal para reunirse con el cabecilla de todo esto y me han dejado a mí aquí para encargarme del asunto desde Madrid. Tengo que informar a la comisaría de que el gran momento va a llegar muy pronto, tienen que estar alerta. No sospechan de mí, pero no debería estar haciendo esto, me tendría que limitar a llamar desde una cabina e informar. Pero no aguanto más, tengo la excusa perfecta para veros, o mejor dicho para verte… Porque por mucho que eche de menos a tus padres, a Mariano, a Carlota, a Kike, a Curtis, a Silvia e incluso a tu abuelo… tú eres el principal motivo de esta locura. Sé que todos estáis bien ya que Povedilla se reúne con nosotros una vez al mes y me va contando las cosillas, aunque la mayor parte del tiempo es Sabinita por aquí Sabinita por allí, también me ha contado que Carlota se pasea mucho por la comisaría, que las cosas con tus padres y Mariano han vuelto a la normalidad, que Don Lorenzo vuelve a ser el comisario, que Montoya lo está pasando mal con el alcohol pero que Silvia no se separa de él ni un momento… pero no me dice nada de ti Sara, nada… ni de ti, ni de Aitor… Sara tengo miedo, no puedo más. No quiero llegar y ver que ya no piensas en mí y que sueñas con no soñar por miedo de acercarte de algún modo a mí, no podría soportar ver que tienes mil razones para ser feliz sin mí… He estado tan lejos de ti que no recuerdo el momento en el que te dije por última vez que iba a caer el diluvio universal, pero a ti si que te recuerdo, tu sonrisa, tu mirada, tus besos, tus abrazos, te echo tanto de menos… Cae una lagrima por mi rostro, son las 7 de la mañana y estoy apunto de llegar, ojala estuvierais todos reunidos en esa cocina que tan buenos recuerdos me trae, que alegría volver a estar todos juntos… Pero me aterra tu reacción, deseo con todas mis fuerzas que esa cremallera siga cerrada…


Entro en la corrala, la recorro con la mirada lentamente… ¿como se puede echar tanto de menos un simple patio? Quizás echo de menos los momentos vividos en él. Subo las escaleras y paso rápidamente por delante de mi casa, porqué no deja de ser mi casa, tengo unas ganas inmensas de llegar a esa cocina…

Lola: ¡Lucassss! ¡Corazón! ¿Que haces aquí? ¡Que alegría! ¡Pacoo! ¡Que Lucas esta aquí!.- no deja de comerle a besos.

Paco: ¡tioooooooooo! Que alegría, ¡ven aquí dame un abrazo! Joder..,¿ como estás? ¡Como te he echado de menos! ¿Pero y Salazar y los suyos?

Lucas: Yo si que os he echado de menos, sobretodo los sobaditos eh Paco? .- le da unos golpes en la barriga cariñosamente. Pues ahora vamos a comisaría y nos ponemos al día mutuamente, os cuento lo que traman y me vuelvo a marchar, aunque espero que no por mucho tiempo, a ver si está mierda acaba ya…

Lola: ves paco, yo no quiero más policías, por mucho que digáis tu y mi padre yo no estoy dispuesta a pasar por lo mismo con Sara, que míralo como esta el pobre Lucas, te estas quedando muy delgado cielo ¿te preparo un bocata?.- dirigiéndose a Lucas.

Pero yo no escuchaba nada, estaba intentando asumir o entender lo que acababa de oír… ¿como que a pasar lo mismo con Sara? Y mi Sara, ¿dónde coño esta mi niña?

Lola: Lucas, ¿te lo preparo o no?

Lucas: perdón Lola, sí gracias, que allí me alimenta fatal….- no dejaba de buscar a Sara con la mirada y Paco se da cuenta.

Paco: No te preocupes Lucas, se estaba vistiendo, ahora saldrá y te lo cuenta ella…

Lucas: ¡Ah! ¡Es verdad la niña!

Lola: ¿que pasa, ya te has olvidado de ella?.-Lucas sonríe y con la mirada les deja claro que no, Paco le da unos golpecitos en la espalda.

Se sientan y empiezan a desayunar…

De repente oigo el ruido de la puerta de la habitación de Sara, me giro suavemente, mis ojos empiezan a brillar, jamás estuve tan deseoso de verla…

Sara: ¡Hola familia! ¿Cómo me queda el uniforme?